“Un bebé no necesita solo alimento y abrigo. Necesita brazos, mirada, voz, calor y afecto”. Con esa convicción, Eugenia Fernández Juncal, referente de Fundación Canguro Maldonado, compartió en Focus la enorme tarea que realizan acompañando a recién nacidos que, por distintas circunstancias, atraviesan sus primeras horas o días de vida sin la presencia permanente de sus familias.
La fundación trabaja dentro del Hospital de Maldonado brindando contención afectiva a bebés en situaciones especialmente vulnerables. A través de voluntarios y voluntarias —los “canguros”—, acompañan durante horas a los recién nacidos, generando un vínculo fundamental para su desarrollo emocional y físico.
Eugenia llegó al voluntariado durante la pandemia, movilizada por la necesidad de acompañar y dar afecto en tiempos difíciles. Hoy coordina un equipo que sostiene una tarea silenciosa pero profundamente transformadora: “Cada gesto de cuidado les deja huella a los bebés”, expresó emocionada durante la entrevista.
Actualmente, Fundación Canguro Maldonado enfrenta una necesidad concreta y urgente: contar con una sala propia dentro del hospital. A diferencia del Pereira Rossell en Montevideo, donde existe un espacio destinado especialmente a este acompañamiento, en Maldonado las voluntarias trabajan en habitaciones asignadas de forma provisoria.
“No estamos pidiendo una gran infraestructura. Estamos hablando de una sala para poder brindarles a esos bebés el cuidado y la contención que merecen”, señaló Eugenia, remarcando además el compromiso y la empatía de todo el personal de salud que acompaña el trabajo de la fundación.
Mientras continúan impulsando campañas como “El llanto de un bebé no puede esperar”, desde Fundación Canguro Maldonado apelan al apoyo institucional y comunitario para seguir creciendo y garantizar que ningún bebé atraviese sus primeros días en soledad.
Escuchá la nota completa https://open.spotify.com/episode/4ZnsqrCrRR3AIoiKA98hiF?si=ee5c7e655c72442b